El uso de tranquilizante para perros: tipos, administración y consejos
El uso de tranquilizantes en perros es una práctica habitual, pero no debe tomarse a la ligera y debe ser una práctica supervisada por un veterinario. Aunque pueden ser útiles en situaciones de estrés o ansiedad, es importante entender cuándo y cómo deben ser administrados para garantizar la seguridad de tu perro. Para saber más sobre tranquilizantes para perros, explicaremos los tipos, su administración y recomendaciones para su uso seguro.
¿Es seguro usar tranquilizantes para mi perro?
El uso de tranquilizantes en perros debe manejarse con mucho cuidado y bajo la supervisión directa de un veterinario. Estos medicamentos pueden ser útiles en situaciones muy concretas, como en viajes largos, o al sonar fuegos artificiales, situaciones las cuales podrían causar estrés o ansiedad en el perro. Se debe tener en cuenta que no todos los perros reaccionan de la misma manera a los tranquilizantes, y algunos pueden experimentar efectos secundarios graves, como problemas respiratorios, letargo extremo o reacciones alérgicas.
El veterinario debe determinar la dosis adecuada basada en el peso, la edad, la salud general y el historial médico del perro. El uso incorrecto de tranquilizantes puede llevar a sobredosis o, en algunos casos, a la muerte. Por lo tanto, nunca se debe administrar un tranquilizante sin la prescripción y orientación de un veterinario. Es crucial discutir todas las opciones con el veterinario para asegurar la seguridad y bienestar del perro.
¿Qué puede causar un estado de nervios en tu perro?
Tu perro, al igual que tú, puede sufrir episodios de estrés, ansiedad o tener miedo, incluso padecer fobias. Son casos frecuentes y le puede afectar de diferente manera según su historia, sus características o su experiencia.
Si, tras una valoración individualizada por parte del profesional veterinario, se concluye que tu perro debe ser tratado con tranquilizantes, puede ser debido a:
Conductas de huida.
Temblores.
Ladridos excesivos y exagerados.
Hipersalivación.
Micción o defecación involuntaria.
Agresividad (causada por el miedo).
Y es que las alteraciones más frecuentes suelen ser:
Fobias
Las fobias corresponden a respuestas desproporcionadas ante cierto estímulo. ¿Has comprobado que tu perro se pone más nervioso, incluso incontrolable, cuando vais en coche? ¿O quizás cuando oye fuertes estruendos, como truenos o petardos? Si la respuesta es sí, estamos ante un episodio de fobia.
Ansiedad
La ansiedad en perros se da normalmente en casos de separación. Bien porque se queda solo en casa o porque, por la razón que sea, no tiene acceso a ti. Estar lejos de su dueño es el capítulo de ansiedad más común en perros. En este caso, las manifestaciones se caracterizan por conductas destructivas, ladridos incesantes o micción o defecación inadecuadas.
Manejo difícil
Si tu perro tiene un carácter difícil y se hace complicado manejarlo en ciertas situaciones muy determinadas, es probable que el veterinario opte por un tranquilizante para perros.
¿Cuándo debo considerar usar un tranquilizante para mi perro?
Los tranquilizantes pueden ser útiles en situaciones donde el perro experimenta altos niveles de estrés o ansiedad que no pueden manejarse con técnicas de comportamiento o intervenciones menos invasivas. Ejemplos de estas situaciones son:
Viajes largos.
Fuegos artificiales.
Tormentas eléctricas.
Procedimientos médicos que requieren que el perro esté calmado o inmóvil.
También podrían ser considerados en casos donde el perro tiene miedo intenso o agresividad que pone en riesgo su seguridad o la de otros. Sin embargo, antes de recurrir a tranquilizantes, es importante explorar otras opciones como el adiestramiento, la desensibilización o el uso de feromonas. En todo caso, el veterinario debe evaluar la salud general del perro y determinar si el uso de tranquilizantes es apropiado y seguro para su situación específica.
Tipos de tranquilizante para perros
El diagnóstico de la causa que provoca respuestas de fobia, ansiedad o nervios es de vital importancia antes de elegir un tranquilizante para perros como tratamiento. Se recomienda que, además de la medicación, tu perro combine este tratamiento farmacológico con un programa de adiestramiento específico.
No obstante, es posible que haya ciertas situaciones puntuales en las que se requiere solamente los tranquilizantes. En este caso, es importante que atiendas a las indicaciones del veterinario y cumplas con las dosis indicadas.
Fármacos
Los fármacos más habituales que se usan como tranquilizante para perros son las benzodiacepinas (como el diazepam, el alprazolam o el cloracepato) y las fenotiazinas (como la acepromacina). Normalmente, estos fármacos se administran de forma oral, pero es probable que los encuentres también en formato inyectable (uso veterinario).
Este tipo de medicación provoca un efecto relajante y sedante de acción rápida. Por este motivo se suelen indicar en casos de ansiedad o miedo puntual.
Cabe mencionar dos puntos importantes en referencia a los fármacos como tranquilizantes para perros:
Desventajas: estos fármacos interfieren en la conducta y en el aprendizaje de tu perro. Además, un uso prolongado puede conllevar dependencia o reacciones paradójicas, como un aumento de la excitabilidad.
Contraindicaciones: el uso de este tipo de tranquilizantes para perros está contraindicado en hembras gestantes, cachorros, perros mayores, perros con enfermedades hepáticas, renales, cardíacas o epilepsia. Y, en el caso concreto de las fenotiazinas, también en perros Bóxer.
Feromonas
Las feromonas se utilizan cada vez más como tranquilizantes para perros. Y es que estos análogos sintéticos de las feromonas de tu perro son un tratamiento apaciguante de apoyo ideal para casos específicos.
Su ventaja principal es que no tiene contraindicaciones descritas y, además, la aplicación es en el entorno mediante difusores o sprays o sobre tu perro, en collares o comprimidos.
Sustancias naturales
La valeriana (Valeriana officinalis), la manzanilla (Matricaria recutita) o la avena (Avena sativa L.) pueden tener un resultado interesante, siempre que sea pautado por un especialista en medicina natural veterinaria. Aunque pueda parecer que estas infusiones o comprimidos sean inofensivos, las sustancias naturales también pueden tener efectos adversos y contraindicaciones.
Cabe mencionar las Flores de Bach como tranquilizantes para perros: a pesar de que existe una gran controversia en el uso de estos preparados, parece que no tienen efectos secundarios. La preparación se hace a partir de flores maduras de distintas especies silvestres y se administra vía oral mediante las gotas de las esencias.
Suplementos nutricionales
Otra alternativa para tranquilizar a tu perro pueden ser los complementos nutricionales. Algunos de estos complementos se formulan a base de proteínas o aminoácidos (como la L-teanina, el triptófano o vitaminas y plantas con efectos relajantes.
¿Cuánto tiempo dura el efecto de un tranquilizante para perros?
Cada fármaco, feromonas, sustancias naturales o suplementos nutricionales afectan de una manera diferente dependiendo del tamaño del perro y de las propiedades del medicamento, además de la patología que se quiera tratar, no obstante, la gran mayoría medicamentos se le suelen administrar 1 hora antes de la hora deseada y pueden durar hasta 4 horas.
¿Cuánto diazepam se le puede dar a un perro?
Antes que nada, queremos remarcar la importancia de acudir al veterinario para que sea quien indique la dosis de diazepam más adecuada, ya que una incorrecta administración puede tener consecuencias muy graves.
En cuanto al tratamiento a corto plazo de trastornos convulsivos, la dosis intravenosa recomendada es de 0,5 mg de diazepam/kg de peso corporal. En cambio, si la administración es oral (comprimidos) puede darse hasta 2,2 mg/kg.
¿Cómo puedo sedar a mi perro?
Para responder a esta pregunta, lo más importante es realizar la consulta con tu veterinario, ya que dicho fármaco debe ser adquirido mediante receta y se recomienda que los medicamentos que se emplean para sedar a tu perro sean administrados (tanto por vía oral como intravenosa) por el profesional que los recete.
Para concluir, queremos darte algunos consejos en relación con los tranquilizantes para perros: por una parte, la actividad física de forma regular tiene un efecto muy importante en la salud de tu perro. Concretamente, en sus neurotransmisores del sistema nervioso central, y contribuye a calmar problemas de nervios y fobias en tu perro. Por otra parte, la rutina; está comprobado que las reglas y la rutina aportan seguridad a tu perro y, por tanto, aumentan su confianza y tranquilidad.
Después de ver como son los tranquilizantes para perros: sus tipos, administración y recomendaciones debes tener en cuenta que cualquier administración debe ser supeditada por tu veterinario. Los tranquilizantes son unos medicamentos que no deben administrarse a la ligera, porque son más peligrosos que los que habitualmente podemos administrar.
Publicado originalmente el 21 Octubre 2021, actualizado el 13 Noviembre 2024
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